Donde hay hambre y miseria, donde los progres de pacotilla temen por su vida y se dan la vuelta, allí siempre queda un católico o católica para ayudar incluso a costa de su salud y su vida. Por qué no recordar a Teresa de Calcuta y a otras muchas y muchos que hoy hacen lo mismo. Creo que te has pasao un par de pueblos metiendo a todos los católicos en el mismo saco.