CAZORLA: EL CAMINO A SU DESEMBOCADURA:...

EL CAMINO A SU DESEMBOCADURA:

Entre piedras grises duerme, tallado por la corriente, el cauce del Guadalquivir en Cazorla guarda el paso del agua mansa y valiente.

Es la huella de la tierra, su zanja limpia y oscura, donde la sed del verano encuentra su sepultura.

Baja el río cantando por el lecho que lo guía, abrazado a las orillas con música y cercanía.

Y aunque el agua se desliza sin detenerse jamás, el cauce se queda firme, esperando mucho más, la llegada a su desembocadura final.