Recuerdo los
veranos pasados en el
pueblo, con mis primos y lo bien que lo pasábamos todos con poco más de catorce años. Eso era divertirse: ligailla,
cine descubierto comiendo pipas, etc.
En especial recuerdo a Diego, el churrero,
amigo de mi infancia y fallecido hace pocos años.
También tengo buenos recuerdos de los
bailes de
verano en la
piscina.
Aquello si que era bonito o, ¿será que nos hemos hecho mayores?
Soy Gonzalo Morante, hijo de Pascual el carpintero y de Josefa la jorroja, nieto
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