Ay, pillines, pillines... ¡que bloqueáis a aquellos cuya opinión no os gusta!... Así que este era el corralito particular de unos peperos... ¡vaya! hasta que llegamos los malvados socialistas y os descubrimos, y ahora tenéis que soportar la voz crítica: ya no os podéis limitar a vanagloriaros y bañaros en las
aguas de vuestra egolatría...
Bueno, bueno, pues nada... Que les aproveche. Es su estilo: igual que esta
noche, sus fieles acólitos aprendices de caciquillos de poca monta (Bola-bola y compañía)
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