Estamos hartos de políticos cobardes que se aferran con uñas y dientes a sus asientos, coches oficiales, salarios y dietas. Estamos hartos de los políticos, de sus majaderías, de sus salidas de tono, de las salidas de tono de sus mujeres y maridos. Estamos hartos de que hagan sus arreglos bajo la mesa. Hartos de políticos mediocres. Hartos de políticos mentirosos. Hartos de los políticos y sus pugnas y egoísmos. Hartos de políticos que hablan y no paran de mentir. Hartos de políticos que sólo descalifican ... (ver texto completo)