Hablando de las luces de las calles, de chica yo vivía al final del paseo y en el invierno cuando ibamos mi hermana y yo a por la leche pasabamos mucho miedo, desde la electra a la plaza de los toros solo había dos bombillas y estaban colgadas enmedio de la calle atadas a las casas de los lados. Cuanto más te alejabas de la luz más grande se veia tu sombra y llegaba un momento que te daba la sensacion de que venía alguien persiguiendote, pero si corrias era peor porque entonces parecía que te perseguian ... (ver texto completo)