Volveré a
Cabra, no se cuando, pero volveré; volveré para intentar portar sobre mis ya no tan jóvenes hombros, al SANTíSIMO
CRISTO DE
BURGOS, se me empañan los hojos en lágrimas solo nombrarlo; no sé que tiene este Cristo que enamora, emociona, embelesa y llena tu vida entera; no se puede explicar con palabras, yo al menos no las tengo, pero verdaderamente se me hace un nudo en la gargantga cuando recuerdo su majestuosa Imagen paseando por las callejuelas y
paseos de Cabra. Siempre que ido al
pueblo ... (ver texto completo)