NO ME OLVIDES
En la mañana del mundo envió Dios un ángel con un
mensaje para cierto
santo varón que habitaba en un desierto de Persia. Al cruzar el divino mensajero el espacio vio a una encantadora
joven persa que, sentada al lado de un manantial, entretejía sus hermosos cabellos con no-me-olvides.
Enamorado de ella el ángel, descendió, le declaró su amor y por largo tiempo vivieron juntos llenos de
felicidad. Sin embargo, un día se acordó el ángel de que no había llevado su mensaje, y pesaroso
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