Al chico de los 21 centímetros:
La solución al problema del trabajo que propones parece mas bien un reproche a tus paisanos emigrantes. A mí me sorprende que digas que “Todos los emigrantes” tienen esta actitud. Este mundo es un repertorio de todo tipo de gentes, y la humildad y los delirios de grandeza los puedes encontrar tanto dentro como fuera de casa. Pero tu forma de generalizar denotan una cierta desavenencia con la gente emigrada. Personas que con mucha ilusión visita periódicamente su tierra natal. Y que en lugar de escurcar las orzas como tu dices, le dan vida y trabajo al pueblo cuando vienen. La soberbia solo vive a costa de la envidia y la envidia se alimenta sobretodo de los complejos injustificados y mal llevados.
Por cierto, te felicito por tus 21 centímetros, eso si que es una grandeza exagerada y no los aires de los emigrantes.
En relación al problema del trabajo en el pueblo, aquí os dejo unas ideas que ya puse en una ocasión como Por ejemplo; diversificar las producciones agrícolas, construir una piscifactoría aprovechando la abundancia de nacimientos de agua, elaborar un plan para desarrollar un turismo sostenible, hermanarnos con alguna localidad de cualquier punto de España para hacer intercambios entre la juventud, ect.
Supongo que muchos harán referencia a los políticos al leer esto. Recuerdo que cuando lo del Prestige, fue el pueblo el que se unió y el que fue a limpiar la costa sin contar para nada con los políticos.
-Lavot Ziric-.
La solución al problema del trabajo que propones parece mas bien un reproche a tus paisanos emigrantes. A mí me sorprende que digas que “Todos los emigrantes” tienen esta actitud. Este mundo es un repertorio de todo tipo de gentes, y la humildad y los delirios de grandeza los puedes encontrar tanto dentro como fuera de casa. Pero tu forma de generalizar denotan una cierta desavenencia con la gente emigrada. Personas que con mucha ilusión visita periódicamente su tierra natal. Y que en lugar de escurcar las orzas como tu dices, le dan vida y trabajo al pueblo cuando vienen. La soberbia solo vive a costa de la envidia y la envidia se alimenta sobretodo de los complejos injustificados y mal llevados.
Por cierto, te felicito por tus 21 centímetros, eso si que es una grandeza exagerada y no los aires de los emigrantes.
En relación al problema del trabajo en el pueblo, aquí os dejo unas ideas que ya puse en una ocasión como Por ejemplo; diversificar las producciones agrícolas, construir una piscifactoría aprovechando la abundancia de nacimientos de agua, elaborar un plan para desarrollar un turismo sostenible, hermanarnos con alguna localidad de cualquier punto de España para hacer intercambios entre la juventud, ect.
Supongo que muchos harán referencia a los políticos al leer esto. Recuerdo que cuando lo del Prestige, fue el pueblo el que se unió y el que fue a limpiar la costa sin contar para nada con los políticos.
-Lavot Ziric-.