A la chica de
Barcelona, desde cualquiera de los dos lados:
Soy un grito a la deriva
Que vuela sin rumbo ni
casa
Esquivando los sordos rumores
De los
ríos que no llevan
agua.
Voy flotando en el silencio
Acechado por la ignorancia
De sonidos que jamás se escuchan
Y de voces que nunca hablan.
La multitud evita mi paso
Pues creen que mi boca calla,
Les dejo atrás y no hago caso
Porque la sordera nunca me para.
¿Dónde quedará el horizonte
Que detenga en seco mi marcha?
Para alojar mi
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