Angeles se ven pocos, pero tú estás en el cielo. Fijo.
Y ahora sin careta más.
Un saludo
Y ahora sin careta más.
Un saludo
Nada es verdad ni nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira, nunca tuve careta, nunca me escondí, tampoco me considero tan sabio como para poder distinguir quienes son los buenos y quienes son los malos, conozco a cada uno, con nombres y apellidos, que se te iba a caer la baba cuando supieras sus andanzas, si es que ya no las sabes, y sin embargo no te importa ocultarlas.