Que mejor momento que cerrar los ojos y recordar
El dulce olor de mi
pueblo,
Su inmensidad de
colores
Sus interminables
noches de
verano.
Que suerte he tenido de correr por sus
calles
De crecer respirando la libertad
De haberos conocido a todos!
De haber llorado y sobre todo reído,
De tener tanto para recordar!
Cada vez que me siento en la azotea miro al frente
Y contemplo mi pueblo..
Estoy segura de que nunca estaré tan cerca del paraiso
Como en ese preciso momento.