En
Barcelona, hace 34 años, me eché una novia de
begijar, me dijo que su padre tenía 4.000
Olivos. Cuando nos casamos, resultó que eran 4 olivos y ellos eran 5 hermanos. Al final me quedé sin
olivo. No obstante, tomando unas cañas en los
bares de La Concha con los "poyatos y demás
familia" estoy orgulloso de haber entrado en esa familia de begijar. Aunque el aceite, lo sigo comprando.
Saludos desde Albox (
Almería).