Cuando cierro mis ojos, me traslado con mi pensamiento a mi querido
pueblo, al que añoro y hecho mucho de menos.En él pasé
veranos inolvidables junto a personas muy queridas. Hoy han pasado unos cuántos años y mi corazón sigue añorando a
Montejicar, en mi garganta se hace un nudo y mis ojos se humedecen al recordar a mi querida tía pepa (la de la
ermita) que ya no está con nosotros y a la que hecho mucho de menos.Juntas pasamos momentos inolvidables. Por eso desde está página de internet quiero dejar
... (ver texto completo)