Que recuerdos María, es cierto y ya olvidado, lo de la lima, ni me acordaba que de chico jugaba a la lima en la tierra, junto al
pozo, cierto es y también cierto que el pozo ya no existe, pena de ello, pues buen
agua tenía, algo gorda, pero buena.
Gracias por los recuerdos y si lees esto antes de volver, darle recuerdos y besos a Juan y Juana, digno él y encantadora ella, por muchos motes que les pongan.
Saludos, El Emigrao.