Desde Roma yo he venio, a
Alosno a parar, lo juro por
Santa Bárbara,
Que no es casolidad, allí me enteré que existe una
calle famosa, conocida por Real.
Y busco una
ámapola, que a mi, me quiere besar, los labios de una alosnera.
Granas, granas como un clável, y dulces los supongo, mas dulces que la miel.
Un beso me mando, yo aviso he recibio, y quiero que me lo entregue, ese beso es mio.
En el
monumento, a Toronjo, te tengo yo que esperar.
A lo mejor no apareces, por ser mujer
casá.
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