¡Soledad! yo he sentido,
En el
foro desde ayer,
Desde que deaparecistes tú,
Como desaparece el día
Al
anochecer.
Pues aunque brillen la estrellas, ¡Soledad!
Al sol núnca las comparé,
Ese gigate de lúz propia,
Y todos dependemos de él,
Enamorado de la luna,
Feliz la hace él,
La ilumina, le da calor,
Como cualquier hombre a una mujer,
Y ¡Ay! el firmamento ¿que sería sin él?
No brillaría la luna,
Ni las estrellas al anochecer,
No existiría amorios,
A la sobra que depende de él,
Por
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