Abri mi balcón y ¡oh maravilla ¡
habia llegado la primavera
con su lechos de flores y su olor
con sus aires nuevos y su esplendor.
Ese viejo balcón de madera
de una calle cualquiera
¿blanco?, no, pero si adornado
de mi pueblo andevaleño,
que me lleva por un camino
lleno de margaritas, amapolas, ... (ver texto completo)
habia llegado la primavera
con su lechos de flores y su olor
con sus aires nuevos y su esplendor.
Ese viejo balcón de madera
de una calle cualquiera
¿blanco?, no, pero si adornado
de mi pueblo andevaleño,
que me lleva por un camino
lleno de margaritas, amapolas, ... (ver texto completo)