En primer lugar darle la bienvenida a Manuel Antonio; este es del ladito de mi pueblo, a esa estación tengo ido muchas veces a comprar a una tienda que tenia un bacalao buenisimo de sabor y de precio. Lo que menos me gustaban eran los chicos porque eran un poquito salvajes, se creían que ese era su territorio y no le hacia ninguna gracia ver por allí a forastero a la salida ya nos estaban esperando para despedirnos aveces usaban piedrecitas que aunque no eran grande nos hacían marcar el paso y la ... (ver texto completo)