Buenas noches, amigos.
CURRA: Efectivamente, la Petra hablaba como una ametralladora, y casi siempre con una sonrisa. A mí me llamaba Martín Caro, que era el nombre y apodo de mi padre. Se conocían desde mozos, porque ambos trabajaron para don Pedro el Juez en las Mingorreras.
En una ocasión, siendo mi padre mozo, lo encausaron, junto a otros, por una burrada que habían hecho (no viene a cuento cual), lo cierto es que Don Pedro les condenó a pagar 25 ptas. a cada uno, o unos días en la cárcel. ... (ver texto completo)
CURRA: Efectivamente, la Petra hablaba como una ametralladora, y casi siempre con una sonrisa. A mí me llamaba Martín Caro, que era el nombre y apodo de mi padre. Se conocían desde mozos, porque ambos trabajaron para don Pedro el Juez en las Mingorreras.
En una ocasión, siendo mi padre mozo, lo encausaron, junto a otros, por una burrada que habían hecho (no viene a cuento cual), lo cierto es que Don Pedro les condenó a pagar 25 ptas. a cada uno, o unos días en la cárcel. ... (ver texto completo)