Juan Pablo II está recibiendo los más universales elogios que haya recibido un ser humano en la hora de su muerte. Mientras tanto, la Iglesia se prepara para dedicarle el mayor funeral que haya conocido la Historia. Contrasta este momento histórico que estamos viviendo con la mezquindad del gobierno socialista a la hora de hacerse eco del pesar de la mayoría de los ciudadanos ante la pérdida de este Papa inigualiable, que tanto amor dio y recibió de los españoles. Zapatero se niega a hacer una declaración institucional como la que han hecho los dirigentes de medio mundo, así como la de alargar el número de jornadas de luto oficial en España. Zapatero se ha mostrado más sensible a los sectores más extremos y anticlericales de la izquierda y de sus medios de comunicación que a las raíces cristianas de nuestro país y al sentimiento de admiración y de pesar de la inmensa mayoría de los ciudadanos. Es para tomar nota.
Las imposiciones laicistas de este gobierno no paran. Así, la secretaria de Educación del PSOE, Eva Almunia, ha anunciado que defenderá que la asignatura de Religión no tenga ninguna alterativa en el debate parlamentario de la Ley Orgánica de Educación. ¿Hasta tal punto se ha olvidado Zapatero de que es el presidente del 14-M como para creerse de verdad que los españoles lo votaron para devaluar la asignatura de Religión?
Las imposiciones laicistas de este gobierno no paran. Así, la secretaria de Educación del PSOE, Eva Almunia, ha anunciado que defenderá que la asignatura de Religión no tenga ninguna alterativa en el debate parlamentario de la Ley Orgánica de Educación. ¿Hasta tal punto se ha olvidado Zapatero de que es el presidente del 14-M como para creerse de verdad que los españoles lo votaron para devaluar la asignatura de Religión?