Representantes de cuatro confesiones religiosas que tienen fieles en España -católica, las distintas denominaciones evangélicas, ortodoxa y judía- firmaron un documento conjunto que pide al Parlamento que no toque el Código Civil, que lo deje como está, y que no perpetre este ataque contra muchos siglos de tradición matrimonial monógama y heterosexual. Aquí hay mucho sectarismo e ignorancia insultante de historia, de antropología, de cultura religiosa, de pedagogía y de psicología.