¡Que
noche mas hermosa la de ayer! La Señora de
Hinojos entre sus multiples fieles, en silencio, calladita, muy sencilla, pero hermosa toda ella, cual paloma de la paz que va a la
Iglesia, la que fue su
casa, a recibir a todos las que la esperamos para rendirle pleitesía. Bendita tú que desde tu
altar escuchas y redime las penas de todos los que te acompañamos.