¡Por fin, el Cielo nos dejo! El sábado nos enviaron agua con esportones y, más de uno tenía el paraguas a mano, por si las moscas. El domingo se nos presentó con el cielo cubierto pero a medidas que han ido pasando las horas, el sol se ha abierto paso y nos ha regalado un domingo esplendido. San Sebastián se ha paseado por las calles de su pueblo, después de la santa Misa, cantada por un Coro que da gloria escuchar. Nuestro Patrón, metido en medio de una nube de flores, ha recorrido las calles acompañados ... (ver texto completo)