Pasamos la romería, por agua, ¡Claro! Tres días de agua y fango hasta los tobillos. Tres días disfrutando, a pesar de todo, junto a nuestro Patrón. Tres días en los que hemos realizado todos los actos programados sin agua. ¿Qué como puede ser? ¡No lo se! La verdad es que ni a la ida ni a la vuelta hemos tenido agua. Tampoco en la misa romera y en la procesión con nuestro Patrón. Ni siquiera en el rosario de las velas en los alrededores de de la ermita. Ni en las copas de la casa hermandad del sábado ... (ver texto completo)