Al mirar esta pintura de una
calle de Alcoutim, efectivamente me viene a mi memoria los tiempos vividos en los que allá, por mediados de Septiembre, cuando el
verano va de paso, se celebraba la
feria y como salida extraordinaria de Sanlúcar, echabamos a volar nuestro desenfreno y nuestra diversión durante los tres dias que duraba la feria. Los puestos de oro, el olor a pulpo asado, la margarina Baqueiro, el cafe Montenegro, el Oporto a borbotones por el gollete de la botella comprada de extraperlo,
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