Para Mary Carmen, mi sobrina:
Fuiste tan sutil, suave y bondadosa,
Te alejaste entre nubes hasta el cielo,
Con serena mirada en tu agonía.
Te apagaste, lo mismo que una rosa,
Posada sobre un tempano de hielo,
Aunque tu alma gozosa sonreía.
Estarás siempre en mi recuerdo y en mis oraciones.Ayuda desde allí a tu madre a sobrellevarlo.
Fermina.
Fuiste tan sutil, suave y bondadosa,
Te alejaste entre nubes hasta el cielo,
Con serena mirada en tu agonía.
Te apagaste, lo mismo que una rosa,
Posada sobre un tempano de hielo,
Aunque tu alma gozosa sonreía.
Estarás siempre en mi recuerdo y en mis oraciones.Ayuda desde allí a tu madre a sobrellevarlo.
Fermina.