Lo que primero fue el Baza, para pasar a continuación llamar correo, termino siendo El catalán. Triste despedida, una despedida que se pudo atajar, pero amigos míos, os instalamos en la adversidad, nos quejamos puertas adentro, no siendo capaces de luchar con la palabra, por lo nuestro, era la vida de todos los pueblos, desde Granada hasta Murcia, Valencia, Tarragona, terminando en Barcelona. La de amores que han surgido, las amistades, el intercambio de libros, por ejemplo intercambiaba libros con ... (ver texto completo)