Me va a usted a perdonar, Sr. Gabi, porque le creía hombre con sentido del humor. Y tal vez me estaba equivocando. Creo que hasta se confunde de destinatario en su discurso. Porque vuelve a mezclar lo que yo digo a lo que dicen. Y porque en mi respuesta, si es que la ha leído con atención, el mensaje es otro muy distinto al que usted ha interpretado. Yo no hago ningún alarde de defensa sobre una gestión que desconozco en líneas generales aunque disponga de datos que hacen ver que las inversiones se han realizado y las obras también. Y vuelvo a repetir, ¿qué no son del gusto de la mayoría del pueblo? Pues tal vez sea así. Que la actitud o la aptitud, como se apuntaba en una de las intervenciones en este foro, no es la adecuada por parte del Alcalde. Pues tal vez también pueda ser cierto. Pero esa no es la cuestión que aquí se plantea. Como casi en todos los casos, nos limitamos a criticar simplemente que es lo más fácil. Pero siguen sin entrar al planteamiento que les hago. Diga esas tres cosas que harían si tuvieran la posibilidad de ser alcaldes. Todo lo demás llega a ser superfluo. De verdad.
Añado, por justa cortesía, que sus ironías me han gustado y que eso de los monólogos del club de la comedia, no tiene desperdicio. No comparto, por otro lado, ese deje de malestar que se desprende de su “reproche” sobre mis amigos ventorreños. Los tengo, como buenos amigos tengo en otros tantos lugares. Le diré que lo que no he tenido nunca, ni creo que llegue a tenerlos, son amigos intransigentes. Me gusta la generosidad en las ideas y en los pareceres. Y no entiendo su obsesión por saber dónde he nacido, a no ser que trabaje usted para el Padrón Municipal.
Como siempre ha sido un placer saludarle.
KiKo.
Añado, por justa cortesía, que sus ironías me han gustado y que eso de los monólogos del club de la comedia, no tiene desperdicio. No comparto, por otro lado, ese deje de malestar que se desprende de su “reproche” sobre mis amigos ventorreños. Los tengo, como buenos amigos tengo en otros tantos lugares. Le diré que lo que no he tenido nunca, ni creo que llegue a tenerlos, son amigos intransigentes. Me gusta la generosidad en las ideas y en los pareceres. Y no entiendo su obsesión por saber dónde he nacido, a no ser que trabaje usted para el Padrón Municipal.
Como siempre ha sido un placer saludarle.
KiKo.