ZAGRA: Sr. Kiko perdonado le he, por pensar que yo era una...

Sr. Kiko perdonado le he, por pensar que yo era una persona con sentido del humor, y las gracias le doy por haberlo pensado. Creo que no me equivoco con el destinario de mi discurso, crea usted, hombre de palabras pusilámines, que va dirigido a usted inequívocamente. Utilizar las palabras de otros para tirar la piedra y esconder la mano argumentando que son palabras de otros es, siempre bajo mi más modesta opinión y mis respetos, de cobardes. Sr. Kiko ya ha jugado varias veces con la barrera de criticar abiertamente con las palabras de otros que nunca dice quien son, pero la primera vez que me engañe, la culpa será suya; la segunda vez, la culpa será mia y conmigo ya lo hizo una vez.
En referncia a lo que apunta de que quizá la actitudes o aptitudes del actual alcalde no sean las adecuadas, ya le digo yo que por muchos datos que posea no son las más adecuadas y lo de que "criticar simplemente es lo más fácil" aplíqueselo a usted mismo Sr. Kiko porque lo único que ha hecho en todas y cada una de sus intervenciones ha sido criticar simplemente aprobechando las palabras de los demás. A usted Sr. Ventorreño decirle que aprovechando que la tinta más pobre de color, vale más que la mejor memoria, vuelva a leer la intervención en la que le nombro y por favor dígame donde le he ofendido. Sr. Ventorreño soy de Zagra y todos los días que paso por su pueblo, que dicho sea de paso, tan envidiado es en el mio (y el que diga lo contrario falta a la verdad) raro es que no me pare a tomar un café con cualquiera de mis grandes amigos que tambien los tengo allí, pero si quiere ya no vuelvo a nombrarlo por si vuelvo a ofenderlo y no quisiera molestar a la gente de nuestro pueblo vecino que son tan rudos como los de Zagra pero ¡qué mala suerte la mia! que he topado con el más sensible de todos. Sr. Kiko me pide usted que nombre tres cosas que haría si tubiese la oportyunidad de ser alcalde de Zagra, decía Groucho Marx que "la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados" y como creo que lleva razón me voy a reservar, de momento, mi opinión. Sr. Kiko me encanta contestarle y leer sus comentarios, aveces más acertados que otros, pero no me pida usted que le diga tres cosas que haría si tubiese la oportunidad de ser alcalde de Zagra cuando no me contesta a mis preguntas, y como la paciencia es el árbol de raíz amarga pero de frutos dulces confío que me conteste.
Esperando y deseando que mi intervención no halla ofendido a nadie, me despido con un cordial saludo al Sr. Kiko y mis disculpas reiteradas al Sr. Ventorreño.