Retomando el debate sobre el Cementerio de Zagra opino que, en contra de lo que muchos creen, es de titularidad municipal como la Piscina, el Polideportivo o cualquier Calle o Plaza, porque se trata de un bien de uso público, pero sospecho que como los difuntos ni votan ni pagan impuestos, el único competente no ha querido saber nada de él y por eso está así. Por no tener, no tiene ni agua (aunque la red pasa al lado) ni luz eléctrica (es que la línea está lejísimos, justo encima) y gracias a las poquitas colaboraciones económicas de algunos vecinos, se realiza la limpieza anual y el blanqueo de las paredes para los Santos. También aquí se echa en falta la responsabilidad y colaboración municipal.
La solución es muy fácil: la ampliación inmediata del Cementerio en el terreno comprado por el Ayuntamiento y asumir de una vez su gestión, es decir, la construcción ordenada de nichos y su venta posterior a perpetuidad. En cuanto al actual Cementerio, respetar a quienes deseen enterrarse en él, los "avispados" porque ya tengan el sitio reservado y otros porque quieran reposar con sus seres queridos ya difuntos. ¡Allá ellos.! ¿A quién le importa si hasta ahora a su dueño no le ha importado.? ¡¡Ah!!, mientras se amplía, que el Alcalde dicte un Bando prohibiendo morirse a quienes no tengan sitio para enterrarse. Siempre habría alguno que, aunque fuera por llevarle la contraria, no le haría ni puñetero caso.
El próximo fascículo coleccionable: El Carril del Cementerio.
La solución es muy fácil: la ampliación inmediata del Cementerio en el terreno comprado por el Ayuntamiento y asumir de una vez su gestión, es decir, la construcción ordenada de nichos y su venta posterior a perpetuidad. En cuanto al actual Cementerio, respetar a quienes deseen enterrarse en él, los "avispados" porque ya tengan el sitio reservado y otros porque quieran reposar con sus seres queridos ya difuntos. ¡Allá ellos.! ¿A quién le importa si hasta ahora a su dueño no le ha importado.? ¡¡Ah!!, mientras se amplía, que el Alcalde dicte un Bando prohibiendo morirse a quienes no tengan sitio para enterrarse. Siempre habría alguno que, aunque fuera por llevarle la contraria, no le haría ni puñetero caso.
El próximo fascículo coleccionable: El Carril del Cementerio.