Gabi se da la razón a sí mismo. Eso sí que es una vergüenza y una falta de honradez. Estoy de acuerdo con que si algo de lo dicho aquí hace posible que se realice, hemos conseguido que todo sirva para algo. Los mundos de Gabi, esos sí que son tristes, ni siquiera de circo. Sigan las propuestas por un pueblo que no está muerto, sino que debe echar a andar. Saludos.