A mí me gusta mucho el
cocido, pero si tuviera que
comer cocido todos los días durante ocho años, acabaría aborreciéndolo. Y eso me pasa ya con este alcalde, que sólo se acuerda de nosotros cuando vienen las elecciones, o cuando nos pide dinero para el cuartel o la
ermita. Que entre otro ya.
Lolo.