No sé qué os pasa porque os veo algo despistados a la inmensa mayoría. Felicito, como otras veces, al amigo Avinareta por su crítica valiente y decidida. Esa es el tipo de crítica que hay que realizar y no repetir hasta la saciedad otros argumentos tan pobres como peregrinos para ir en contra de alguien. Al menos se ha criticado con datos y hechos que se pueden constatar.
Pero Luz del Alba, que debe disfrutar del mismo coeficiente intelectual que el machote diputacional, o del mismo ingenio y originalidad que el del “cucudrulu” (Ya le he fastidiado el chiste) nos viene a hacer la misma lectura, algo obvia y demasiado vulgar para ser verdad, que el resto de participantes.
Yo propongo otra lectura, y con ello le hago un favor a la candidatura socialista que puede utilizar estos argumentos para su campaña. No hay más que remontarse a la memoria histórica para comprender el presente más inmediato, para entender que la presentación de una candidatura independiente responde a una estrategia confabulada por el PP. ¿Y por qué?, pues vean:
En el año 1995 de los nueve concejales, ocho fueron del PP y uno del PSOE. En las siguientes elecciones, en 1999, los nueve concejales se repartieron entre los dos partidos, siete para el PP y 2 para el PSOE. En las últimas elecciones, es decir en las del 2003, los resultados quedaron: 6 para el PP, 2 para el CIZ y 1 para el PSOE.
De estos resultados se desprende que el PP va teniendo un desgaste que se hace notorio cuando en cada legislación va perdiendo un concejal que no gana definitivamente el PSOE que se va manteniendo con su concejal histórico, al salir un partido independiente.
Pero en estas elecciones la cosa se presenta diferente. El actual alcalde decide no presentarse inicialmente, las listas del PP no se consolidan y el candidato por este partido carece presuntamente de un carisma que asegure ganar las elecciones de modo contundente. Como no hay más partidos para presentarse, entre el PP y el PSOE, éste último puede ganar o acercarse peligrosamente a la mayoría necesaria para gobernar. ¿Qué hacer? Pues bien fácil, que el alcalde saliente se vuelva a presentar por un partido independiente que arrastrará sus votos, más los votos que consiga el PP, aseguran que el PSOE no llegue a sumar suficientes votos como para ganar las elecciones. Luego, el pacto está servido. En el peor de los casos, gobernará PP y ZIP juntos. Y así el PP asegura que ese ayuntamiento no se pierda, o en el peor de los casos, caiga en manos del PSOE. La estrategia es muy clara, y si no leed ese artículo que se ha puesto en el foro. Es obvio que no hace ninguna crítica al alcalde saliente al que podía haber criticado aprovechando el acto si realmente lo viera como un competidor electoral.
Por lo tanto, a Zagra le espera opciones nada agradables, ni siquiera candidatos interesantes, salvo que les acompañen programas atractivos que sean capaces de enganchar a los votantes. Hay otro factor que se debe cuidar muy mucho. Hay una media de un 20% que no acude a votar en las elecciones municipales y que pueden ser decisivo para que la balanza se incline para un partido u otro.
Y ahora esperar a que presenten sus programas los candidatos porque me temo que hay poco donde elegir y que, al final, seguirá perdiendo Zagra. Una pena que gente mejor preparada no se presenten. En fin, es la política.
Como siempre, un placer.
Kiko.
Pero Luz del Alba, que debe disfrutar del mismo coeficiente intelectual que el machote diputacional, o del mismo ingenio y originalidad que el del “cucudrulu” (Ya le he fastidiado el chiste) nos viene a hacer la misma lectura, algo obvia y demasiado vulgar para ser verdad, que el resto de participantes.
Yo propongo otra lectura, y con ello le hago un favor a la candidatura socialista que puede utilizar estos argumentos para su campaña. No hay más que remontarse a la memoria histórica para comprender el presente más inmediato, para entender que la presentación de una candidatura independiente responde a una estrategia confabulada por el PP. ¿Y por qué?, pues vean:
En el año 1995 de los nueve concejales, ocho fueron del PP y uno del PSOE. En las siguientes elecciones, en 1999, los nueve concejales se repartieron entre los dos partidos, siete para el PP y 2 para el PSOE. En las últimas elecciones, es decir en las del 2003, los resultados quedaron: 6 para el PP, 2 para el CIZ y 1 para el PSOE.
De estos resultados se desprende que el PP va teniendo un desgaste que se hace notorio cuando en cada legislación va perdiendo un concejal que no gana definitivamente el PSOE que se va manteniendo con su concejal histórico, al salir un partido independiente.
Pero en estas elecciones la cosa se presenta diferente. El actual alcalde decide no presentarse inicialmente, las listas del PP no se consolidan y el candidato por este partido carece presuntamente de un carisma que asegure ganar las elecciones de modo contundente. Como no hay más partidos para presentarse, entre el PP y el PSOE, éste último puede ganar o acercarse peligrosamente a la mayoría necesaria para gobernar. ¿Qué hacer? Pues bien fácil, que el alcalde saliente se vuelva a presentar por un partido independiente que arrastrará sus votos, más los votos que consiga el PP, aseguran que el PSOE no llegue a sumar suficientes votos como para ganar las elecciones. Luego, el pacto está servido. En el peor de los casos, gobernará PP y ZIP juntos. Y así el PP asegura que ese ayuntamiento no se pierda, o en el peor de los casos, caiga en manos del PSOE. La estrategia es muy clara, y si no leed ese artículo que se ha puesto en el foro. Es obvio que no hace ninguna crítica al alcalde saliente al que podía haber criticado aprovechando el acto si realmente lo viera como un competidor electoral.
Por lo tanto, a Zagra le espera opciones nada agradables, ni siquiera candidatos interesantes, salvo que les acompañen programas atractivos que sean capaces de enganchar a los votantes. Hay otro factor que se debe cuidar muy mucho. Hay una media de un 20% que no acude a votar en las elecciones municipales y que pueden ser decisivo para que la balanza se incline para un partido u otro.
Y ahora esperar a que presenten sus programas los candidatos porque me temo que hay poco donde elegir y que, al final, seguirá perdiendo Zagra. Una pena que gente mejor preparada no se presenten. En fin, es la política.
Como siempre, un placer.
Kiko.