LO IMPORTANTE
Cuenta la leyenda que una madre, con su hijo en brazos, llegó a la
montaña. El
camino desembocaba en una
cueva misteriosa, que estaba o había sido habitada. Una
puerta giratoria cerraba el paso. A aquella hora estaba entreabierta. La madre empujó y vio que en el suelo había montones de monedas de oro que brillaban. Rápidamente dejó el niño en el suelo, se abalanzó sobre el oro y comenzó a llenar las manos, los bolsillos y la falda.
Una voz se dejaba sentir: «No olvides lo más precioso».
Pero
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