En la Peninsula Iberica, los festivales o celebraciones que tienen como centro el fuego son muy numerosos a lo largo de todo el año, extendiéndose por cada uno de los rincones de la vieja Europa, sin embargo varias ocasiones son las que concentran un mayor número de estas fiestas rituales: los equinoccios y solsticios son estos momentos, siendo especialmente los últimos los más prolíficos. El solsticio astronómico no siempre coincide con la fecha en la que actualmente celebramos San Juan, siendo ... (ver texto completo)