Siento no haber estado al quite de Sor añoranza del Niño Jesús y menos aún de su santo. Sor Añoranza ya está haciendo méritos para llamarse desde ahora Sor Añoranza del Niño Jesús y de todos los Santos. Espero que pase mucho, muchísimo tiempo, para convertirme en tu tutor. Pero cuando llegue el momento, que repito deseo que sea lo más tarde posible, asumo que tendré una ardua tarea de reeducación político-filosófica. Me lo estoy temiendo. Y también he de reconocer que no estoy totalmente preparado ... (ver texto completo)