Hablando del parillo y de la pasividad del personal de mi pueblo hay que reconocer que no siempre sucede así entre la generalidad de los trabajadores de mi pueblo. Los hay también emprendedores, con iniciativas y ... Con mucho RIESGO. Ahora sí, somos tan condescendientes los piñeros, tan buenos ciudadados, que estaríamos esperando (afortunadamente no todos) el batacazo de esos emprendedores (puedo dar nombres y apellidos) para disfrutar con su fracaso como auténticos carroñeros. Y es que en nuestro ... (ver texto completo)