Para darle más aire de
pueblo a
Piñar deberían dejar las
calles como dejaron la que sube a las
escuelas, con baches, a los pocos días, en los que se podía esconder un parvulillo. Y con
piedras sueltas. Muchas piedras. Un pueblo tiene que tener piedras sueltas, como la susodicha
calle (no sé cuánto hace que la arreglaron, sí cuánto duró el arreglo y cuánto arreglada), para tirarle a los gatos y a los perros. Y para los niños cuando se peleen. ¡Qué feos están dos niños peleándose nada más que diciéndose
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