No comprendo por qué tanto marear la perdiz cuando sabemos que en
Piñar, y en prácticamente todos los
pueblos, es muy difícil encontrar viviendas legalizadas cien por cien. Era práctica habitual pasar la mano, en casi todo lo referente a construcción. Por eso, el que esté libre de culpa que tire la primera
piedra, y que conste que el que escribe no tiene vivienda en Piñar, pero es conocedor del tema pues en su momento fue concejal. Incluso hubo un tiempo en que las licencias de obra las otorgaba
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