La leyenda de la Yerba Mate (Mitología Guaraní)
Cuentan que la diosa de la Luna (Yasí) y la nube (Araí) bajaron un día a la Tierra para conocerla. Mientras caminaban por la selva, fueron sorprendidas por un yaguareté (jaguar) hambriento que se disponía a atacarlas. Un viejo cazador guaraní que pasaba por el lugar las defendió con su arco y sus flechas, ahuyentando al animal.
En agradecimiento por salvar sus vidas, Yasí y Araí decidieron premiar al anciano. A la mañana siguiente, frente a su choza, creció una planta nueva y milagrosa: la ka'a (yerba mate). La Luna le enseñó al cazador cómo tostar las hojas, colocarlas en un recipiente, agregar agua caliente y beberla con una caña para compartirla siempre con sus amigos como símbolo de hospitalidad y unión.
Cuentan que la diosa de la Luna (Yasí) y la nube (Araí) bajaron un día a la Tierra para conocerla. Mientras caminaban por la selva, fueron sorprendidas por un yaguareté (jaguar) hambriento que se disponía a atacarlas. Un viejo cazador guaraní que pasaba por el lugar las defendió con su arco y sus flechas, ahuyentando al animal.
En agradecimiento por salvar sus vidas, Yasí y Araí decidieron premiar al anciano. A la mañana siguiente, frente a su choza, creció una planta nueva y milagrosa: la ka'a (yerba mate). La Luna le enseñó al cazador cómo tostar las hojas, colocarlas en un recipiente, agregar agua caliente y beberla con una caña para compartirla siempre con sus amigos como símbolo de hospitalidad y unión.