Un príncipe que renuncia a un trono para sentarse a mirar una pared durante nueve años. Así reduce la leyenda china la vida del hombre que fundó el budismo zen.
"Buscar es sufrir. No buscar nada es dicha." Bodhidharma.
Según la tradición, Bodhidharma era hijo de un rey del sur de la India (otras versiones dicen que de Persia o Asia Central) y abandonó el palacio para hacerse monje. Cruzó el mar y llegó a China hacia el siglo VI, en plena dinastía Liang. Se presentó ante el emperador Wu, que había financiado templos y ordenado a miles de monjes convencido de que ese gasto le garantizaba mérito espiritual. Bodhidharma le respondió que no había ningún mérito en ello. El emperador, ofendido, lo echó de la corte.
Sin protección ni discípulos, cruzó el río Yangtsé —la leyenda dice que sobre un junco— y se instaló en el monasterio de Shaolin. Ahí pasó nueve años sentado frente a un muro de piedra, en silencio, hasta perder el uso de las piernas. Un discípulo, Huike, se cortó el brazo izquierdo para demostrar que su deseo de aprender era real; solo entonces Bodhidharma aceptó enseñarle.
De esa tradición oral, y de los textos que después le atribuyeron sus seguidores, sale la frase que resume su enseñanza: buscar genera apego, y el apego genera sufrimiento. Dejar de buscar no es rendirse, es soltar la ansiedad de querer llegar a algún sitio.
"Buscar es sufrir. No buscar nada es dicha." Bodhidharma.
Según la tradición, Bodhidharma era hijo de un rey del sur de la India (otras versiones dicen que de Persia o Asia Central) y abandonó el palacio para hacerse monje. Cruzó el mar y llegó a China hacia el siglo VI, en plena dinastía Liang. Se presentó ante el emperador Wu, que había financiado templos y ordenado a miles de monjes convencido de que ese gasto le garantizaba mérito espiritual. Bodhidharma le respondió que no había ningún mérito en ello. El emperador, ofendido, lo echó de la corte.
Sin protección ni discípulos, cruzó el río Yangtsé —la leyenda dice que sobre un junco— y se instaló en el monasterio de Shaolin. Ahí pasó nueve años sentado frente a un muro de piedra, en silencio, hasta perder el uso de las piernas. Un discípulo, Huike, se cortó el brazo izquierdo para demostrar que su deseo de aprender era real; solo entonces Bodhidharma aceptó enseñarle.
De esa tradición oral, y de los textos que después le atribuyeron sus seguidores, sale la frase que resume su enseñanza: buscar genera apego, y el apego genera sufrimiento. Dejar de buscar no es rendirse, es soltar la ansiedad de querer llegar a algún sitio.