PEDRO MARTINEZ: La bella Susona...

La bella Susona

Los ingredientes de esta historia son el amor, la tradición y la muerte. Su protagonista es Susana Ben Susón, hija de un judío converso que encabezó la sublevación para acabar con la persecución de los judíos y tomar el control de la ciudad. Esto llegó a oídos del asistente de la ciudad, quien ordenó detener y ahorcar a los implicados, incluidos el padre de Susona. Ella, desolada por la muerte de su padre, se retiró a un convento donde vivió sus últimos días. Su última petición antes de morir fue que, una vez falleciera, separaran su cuerpo de su cabeza y esta fuera expuesta en la puerta de su casa en la Calle Muerte, en el barrio de Santa Cruz. A día de hoy aún puede verse un azulejo con una calavera en esta calle, el cual lleva el nombre de la protagonista de esta historia.