PEDRO MARTINEZ: Las brujas blancas de Ibarra...

Las brujas blancas de Ibarra

Cuenta una leyenda muy antigua que en el norte del país, en la provincia de Imbabura para ser exactos, vivían tres hermanas brujas; pero a diferencia de las horribles brujas que visten de negro y tienen rostros muy feos y llenos de verrugas, lunares y granos, estas brujas eran bastante atractivas y siempre vestían de blanco. Viajaban de un lado a otro, llevando noticias de manera mucho más rápida que por cualquier otro medio. La población ya estaba acostumbrada a ver a las brujas volando por las noches en los cielos de Ibarra; pero los más jóvenes, iban buscando trucos y secretos para molestarlas. Muchos hombres se acostaban en el suelo haciendo con sus cuerpos la forma de la cruz y si las brujas los veían mientras volaban, estas caían súbitamente al suelo. Esta práctica, divertía mucho a los muchachos, pero molestaba sobremanera a las brujas. Producto de su enojo, estas convertían a los bromistas en gallos, burros o cerdos negros y peludos; pero claro, el hechizo duraba tan solo unos pocos días. Muchos en la ciudad utilizaban estos hechizos como pretexto para desaparecerse algunos días de sus casas para irse a beber aguardiente con sus amigos. Las brujas practicaban extraños rituales en el campo, danzaban alrededor de hogueras con pedazos de madera en las manos y flores en sus cabellos, mientras cantaban hermosamente. Pero la gente comenzó a seguirlas, espiarlas, y jugarles bromas, lo que las obligó a alejarse de sus costumbres y rituales diarios, así como de sus vuelos nocturnos. Ahora es muy difícil encontrarlas, solo si pasas toda la noche en el campo, sentado en la rama de un gran árbol y con la ayuda de la luna llena… tal vez puedas verlas. …Pero, no se te ocurra hacerles bromas, porque puedes terminar convertido en un gallo, un burro o un cerdo negro y peludo.