PEDRO MARTINEZ: El amor propio no hace ruido, pero cambia todo...

El amor propio no hace ruido, pero cambia todo
No llega con discursos grandilocuentes ni con decisiones espectaculares. El amor propio aparece de forma discreta, casi silenciosa. Se nota cuando empiezas a decir que no sin culpa, cuando dejas de justificar tus límites y cuando ya no te esfuerzas por ser aceptado en lugares donde nunca fuiste respetado.
Durante años confundiste amor propio con egoísmo. Pensabas que priorizarte era fallarle a alguien. Pero el tiempo te enseñó que abandonarte para sostener a otros no es virtud, es desgaste. Y que nadie puede darte el lugar que tú mismo no te concedas primero.
El amor propio no se anuncia, se practica. En las pequeñas decisiones diarias. En no responder mensajes que alteran tu paz. En no aceptar migajas emocionales. En retirarte cuando algo te hiere sin necesidad de escándalo. Es una firmeza tranquila que no necesita convencer a nadie.
Y cuando empieza a instalarse dentro de ti, todo cambia. Cambian tus relaciones, cambian tus conversaciones, cambia la forma en la que el mundo te trata. Porque cuando tú te colocas en tu sitio, los demás entienden que ya no estás disponible para menos de lo que mereces.