PEDRO MARTINEZ: El invierno de 1914 llegó con soldados jóvenes y despedidas...

El invierno de 1914 llegó con soldados jóvenes y despedidas rápidas.
En la estación de Lille, una mujer mayor se colocaba cada mañana cerca de los andenes con una libreta pequeña.
Se llamaba Claire Dubois.
Tenía 68 años.
No vendía nada.
No pedía.
Contaba.
Cada vez que un soldado subía al tren sin abrigo, Claire hacía una marca en la libreta.
Por la tarde, regresaba con abrigos recogidos de iglesias y casas vecinas.
— ¿Por qué hace esto? —le preguntó un oficial.
Claire respondió sin mirar:
—Porque mi hijo se fue sin uno.
Nunca volvió.
Durante meses, ningún soldado partió sin abrigo desde Lille.
Cuando la guerra terminó, la libreta estaba llena.
Claire cerró el cuaderno…
y por primera vez dejó de contar.