PEDRO MARTINEZ: EL AMIGO OSO...

EL AMIGO OSO

Un hombre bueno, viendo que una serpiente venenosa estaba atacando a un oso, no se lo pensó dos veces e inmediatamente fue a socorrerlo y lo libró del reptil. El oso fue tan sensible a la bondad que había demostrado aquel hombre con él que decidió seguirle por donde quiera que fuera y se hizo su esclavo fiel, con el objetivo de protegerle de cualquier peligro o cosa que le molestara, además de hacerle muchos favores.
Sucedió que un día el hombre estaba durmiendo y el oso, de acuerdo con su costumbre, estaba sentado a su lado, espantando las moscas, sobre todo aquellas que intentaban posarse en la cara de su amo y salvador.
Las moscas se volvieron tan persistentes en sus molestias que el oso perdió la paciencia y, agarrando una piedra, la arrojó en dirección a los insectos con la intención de matarlos, pero, desafortunadamente, las moscas escaparon y la piedra cayó sobre la cabeza del durmiente provocándole un fuerte traumatismo craneoencefálico.
De esta vieja fábula podemos aprender una gran lección: es muy loable querer ayudar a los demás, pero de nada sirve si no lo hacemos con inteligencia.