PEDRO MARTINEZ: GRANADA...

GRANADA

Trenzas morenas como sombras de aguas, piel tostada del color de la canela, manos suaves como plumas de hadas, siento como me envuelven entre brisas de rasgadas montañas.
Dulces melodías de guitarras flamencas y laúdes de Mauritania, suenan en las noches granaínas, mientras aromas de gardenias y jaras se aferran a los muros coloridos con enormes ventanas.
Granada cantaora y hermosa, Granada nazarí y cristiana con todo el esplendor del Sacromonte, Bañuelo, La Madraza, El corral del carbón o su Alhambra mágica, La casa del Chapíz o la iglesia de Santa Ana.
Y su costa de preciosos acantilados y aguas hermosas y claras que no dejan indiferente a quien fija en ellos su mirada, que bañan cada día las rocas quietas y calladas.
Y en la noche, en su silencio, resuenan los cascos de las jacas, con su paso tranquilo bajo su gallarda luna blanca.
Mil lugares recorrí que sus imágenes llevo en mi mente grabadas, pero no te has de morir sin respirar el embrujo de la eterna Granada.