el pueblo cubierto, PEDRO MARTINEZ

(Enero de 2014)
El Kumpo SENEGAL
Cuando el sol empezaba a descender sobre los arrozales de Casamance y la luz se volvía espesa y lenta, el pueblo entero se preparaba. No era una preparación visible, sino interior. Los cuerpos se aquietaban, las voces bajaban y los tambores, aún en silencio, esperaban su momento. Todos sabían que sin la danza, el Kumpo no vendría, porque el Kumpo no camina: responde al ritmo.
Los primeros golpes de tambor no llamaban al espíritu, lo despertaban. Eran golpes profundos, repetidos,...
Hay dos miradas: La mirada del cuerpo puede olvidar a veces, pero la del alma recuerda siempre.
Estas fotos las a puesto mi buen amigo perolas en Facebook. Espero que las disfruteos como yo.