El sabio y el escorpión
"Había una vez un sabio monje que paseaba junto a su discípulo en las orilla de un río. Durante su caminar, vio como un escorpión había caído al agua y se estaba ahogando, y tomó la decisión de salvarlo sacándolo del agua. Pero una vez en su mano, el animal le picó.
El dolor hizo que el monje soltara al escorpión, que volvió a caer al agua. El sabio volvió a intentar sacarlo, pero de nuevo el animal le picó provocando que le dejara caer. Ello ocurrió una tercera vez. El... Uno aprende a ser feliz cuando entiende que estar triste no sirve de nada. Erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia. Nuestros defectos y nuestras virtudes, las mostramos a quien realmente las quiere entender. Mi dulce abuela solía decirme: Mira hijita mía, para ganarle batallas a la vida, a veces tienes que dormir para no pensar, callar para no gritar, reír para no llorar y olvidar y perdonar para no sufrir